lunes, 14 de noviembre de 2011

Fue así como un ángel rompió mi corazón


Pasó una semana exacta, una semana difícil debo decir, puesto que llegaban noticias de Damián de manera esporádica, de una u otra forma el destino y mi propio inconsciente me mantenían atada a él….
Llegó el miércoles que era cuando esperaba a Cas y a Nico en las jardineras de quinto, me puse los audífonos y me perdí, pero ni bien pasaron 5 minutos cuando la silueta de Santiago se veía contorneada por el sol de media tarde.
Estaba yo recostada cuando le vi y me levante de inmediato, recordando aquel pacto que había quedado cerrado una semana atrás.
Me saludo cortésmente, como si tuviéramos años de conocernos me abrazo y se sentó a mi lado, retiro un audífono de mi oreja y me dijo:

-Sabes, escuchando música deprimente jamás lograras sentirte mejor.
-Pues es que…. Es lo que tengo ganas de escuchar.
-Mejor apaga eso y hablemos ¿Te parece?

La plática se hacía cada vez más amena, cada minuto que pasaba era una sonrisa nueva… Era cuestión de tiempo para que yo cediera y se ganase mi confianza.

Pasaron dos meses, y un miércoles definitivo me pregunto:

-¿Ya me contarás por qué llorabas en los pasillos?

Le mire unos cuantos segundos y asentí con la cabeza mientras una sonrisa se dibujaba en mis labios.

-Me gusta más cuando te ríes, anda. Cuéntame.

La historia salió de mi boca, sin pausas algunas. Y cuando llegue al clímax de mi situación un par de lágrimas salieron aún de mis ojos, Santiago solo me observaba y acariciaba mi cabello conforme la historia cobraba forma, nuestra amistad se había hecho en realidad fuerte… Todos los días nos veíamos temprano solo para tomarnos un café juntos y era la primera vez que le contaba él porque de mis llantos.

Cuando termine, seque mis lágrimas y solo me miro un momentito antes de abrazarme muy fuerte, lo que salió de sus labios son palabras que aún me definen como persona.

-¿Sabes? Hay hombres tan idiotas… soy una persona con la opinión de que, un sentimiento puede terminar… es natural, somos seres humanos, pero el hecho de que termine, no quiere decir que no haya existido nunca… es una memoria ¿Comprendes? Y a las memorias siempre hay que tenerles respeto, porque cuando son buenas… dibujan sonrisas en un bello rostro, cuando son malas… dejan una enseñanza y nos hacen fuertes, cuando son tristes… nos recuerdan que somos humanos y la vida es frágil…
Cuando le pierdes el respeto a una memoria, tal y como lo hizo el tipo este… te conviertes en algo que no es natural, que no es humano… en algo cruel… porque dejas de valorar lo que la vida te dio y lo que te ha enseñado… es como si todo lo que una vez tuvo valor para él, en cuestión de dos horas se convirtiese en algo completamente vanal…

-Pues… yo lo sé, pero hasta la fecha puedo decirte que aún paso las horas tratando de descifrar que ocurrió por su cabeza.
- Jamás lo vas a saber, a menos que estudies psicología y eso de estudiar una carrera distinta a la que tienes planeada por saber que le pasa a su cabeza… es una pérdida de tiempo.
-Quizás…. Pero a veces me gustaría saber que hice mal.
-¿Y todavía piensas que hiciste algo mal? Créeme, si hubieras hecho algo mal tú, no sería tu amigo… y no me gustarías tanto.

Mis ojos se abrieron como plato…. Dos enormes platos negros, jamás imagine eso venir de él y fue en ese mismo instante en el que salió Cas del salón, nos encontró juntos, y nos dijo que si queríamos ir  por un café, a lo que Santiago acepto encantado… Nico llego por detrás y acepto de igual forma, yo…. Simplemente asentí con la cabeza.

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