Hay palabras, que se convierten en sonidos, sonidos indescifrables,. ¿Por qué? Porque mi mente se concentra en las pocas gotitas de lluvia que soy capaz de ver a traves de la ventana, las cuales me transportan a un día que no he vivido aún.
Es templado a pesar de que aún es oscuro porque el sol no ha hecho su aparición, y mientras estoy sentada viendo toda la perfección del paisaje que se deja ver en mínimas cantidades a falta de luz, balanceo mis piernas y las hago bailar cuando de pronto llegas tu por detrás mío y plantas un beso en mi mejillas y haces crecer en mi un calorcito que hace mucho no sentía y entonces sonries y te sientas conmigo, pones a bailar tus pies al mismo ritmo que los míos, y ves que no he dicho ni una sola palabra pero no te molesta porque entre nosotros los silencios no son incómodos, muy por el contrario, sabes que simplemente son conversaciones que no queremos que los demás escuchen y entonces, viéndonos a los ojos, nos sonreímos como para confirmar que hemos entendido todo lo que quisimos decir, y entonces te digo "No sabes como adoro esos ojitos tuyos" te ríes y me dices que no llegas a comprender porque y en eso el primer rayito de Sol se asoma con timidez, y el paisaje deja ver todo el altiplano, la profundidad y la altura se contrastan al máximo y mi cabeza cae reccargada en tu hombro, pero es entonces cuando todo se desvanece y reaparezco de nuevo en la silla de álgidos colores, tan incómoda, y es cuando la voz del profesor se distingue una vez más y solo ahi es cuando me doy cuenta que acababa de obsequiarte el amanecer más hermoso de toda mi existencia.
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