domingo, 9 de octubre de 2011

Fue así como un ángel rompió mi corazón. 1

bueno espero que de veras les guste :) La primera parte esta un poco aguada, de hecho es lo que menos me gusta pero... bueno ya me iran diciendo.


Dedicatorias:
A todos y cada uno de mis verdaderos amigos. A esos que saben mi historia y me cuidan como nadie lo ha hecho.
Tania, Lalo, Leslie, Esther, Carmen, Numsah, Natalia y Erick. Sin ustedes esta historia tendría un final trágico, son la razón por la que no desisto en un millón de formas y los adoro. Gracias por todo. ¡LOS AMO!
A esas personas que conocen mi historia y saben que mi alma sufre, a los que no se la saben pero ven mis ojos y comprueban el dolor de mi alma. A los que están por leerla, porque sé que en algún momento alguien más la leerá y le será útil.
Para los idiotas que piensan mal de mí. Sin ustedes de igual forma la obra no tendría un motor.
Y por último a mi desertor. Porque sin ti, no sería la guerrera que soy y no habría comprobado nunca que soy una mujer increíble porque aún con lágrimas en los ojos, sonrió y llevo mi vida adelante. Te llevaste un pedazo de mi corazón y mi alma… pero nada es casualidad ¿Cierto?
Recuerda que a veces las mejores obras son producto de un dolor tan intenso como el que tú ocasionaste. Así que gracias.

Fue así como un ángel rompió mi corazón:
¿Alguna vez han leído una historia de amor? Esas que con solo ver la portada y el título puedes saber que derramaran miel desde la primera página.

Yo sí, muchísimas.

He leído de todo. Pero mi imaginación se alimenta de príncipes y princesas, de amores imposibles, de amores ideales, de amores que luchan y amores que no se rinden jamás.
A pesar de conocer ese tipo de amor… ese amor que deja ir. Jamás creí tener que experimentarlo. Pero de alguna forma me siento afortunada, porque tengo una enseñanza más que darle a mis amigos.

 Hace tiempo que me enamore de un ángel, de un chico idóneo, de esos que sabes que jamás te traicionaran porque al prometer algo lo cumplirán y si no lo pueden cumplir simplemente reparan lo que haya que reparar y hacen lo posible por hacerte entender. Pero jamás me di cuenta de que en el tiempo en que estuve con dicho ángel, comenzaba una transición en la que se convertiría en el peor de mis demonios.

Todo comenzó una tarde de mi adolescencia en la que acepte estar a su lado. Paso el tiempo, tiempo que ya no vale la pena contar, tras mucho tiempo de estar juntos y enfrentarnos a todo, simplemente un día y de la nada partió mi corazón. Pero tiempo después el regreso a mí, me encantaba la idea. Todas sus promesas se cumplían porque él me había dicho que regresaría a mis brazos y lo nuestro sería eterno.
Su única condición y mi gran error era que por “un tiempo” nuestra relación fuera un secreto por distintos factores que en ese momento parecían razonables así que sin dudarlo acepte.

Que ilusa ¿no?

Hubo una noche… la noche en que todo se cayó…

-Princesa – Me dijo esa fatídica noche.- Hemos sido descubiertos.

Mi corazón estaba invadido por el miedo. No sabía ni siquiera cómo reaccionar a eso. Porque en otras palabras significaba que todo debía terminar.

-Debemos terminar o las cosas irán peor.

¿Qué se suponía que hiciera? Tras hacernos promesas obviamente falsas, nos despedimos y si hay una frase que jamás voy a olvidar…

-No sabes cómo odio esto.
-Yo más… pero tú y yo siempre encontramos la solución a todo. Esta no será nuestra excepción.
-Eso espero, hermosa. Te amo. Bye.

Y así pareció haber terminado todo. A la mañana siguiente, solo supe llorar por horas. Pero algo en mi cabeza me gritaba que algo no cuadraba y que no estaba bien. Mi corazón simplemente mandaba callar a mi cabeza. Porque él era sacro y jamás me mentiría.

Estaba convencida, así que comencé a escribir cartas que le serían enviadas por un medio muy especial. Pero en mi cabeza de vez en vez surgía la imagen mental de él con otra chica… Mi corazón y mi mente siempre están conectados… el hecho de que no lo estuvieran esta vez me causaba conflicto. Y cuando esa imagen surgía en mi mente, mi corazón le mandaba callar y me repetía una y otra vez que le daría muchísimo gusto, porque él me había dicho que me amaba y yo le creía.

No me pregunten como, ni porque. Pero tras unos dos o tres días mi cabeza gano la batalla interna y por azares del destino encontré la verdad. Todo había sido una mentira ideada por su mente maquiavélica para terminar conmigo… terminar de una manera tan cobarde y estúpida. El que busca encuentra y sin siquiera quererlo lo encontré.
Me di cuenta de que no solo sus promesas eran falsas, sus “te amo” también lo había sido y lo peor de mi situación. Había una chica que acababa de conocer esa semana… esa chica estaba de por medio.
No me tomó ni una hora entender… no me tomo ni 60 segundos comprender que había pasado.

¿Conocen esa sensación de desconcierto? En la que no sabes si golpear algo, si lo correcto es llorar, si lo correcto es reclamar o simplemente quedarte en silencio, o si lo mejor que podrías hacer es solamente correr… correr hasta que el problema desaparezca.
Así me sentía yo…. Aquella persona a quien tenía en un concepto tan… perfecto, aquella persona que había sido mi refugio y el motivo de mi constante sonrisa, esa persona… simplemente hizo algo, que rompía todo los estándares que él mismo se había marcado para él.
Lo único que sabía con certeza era que quería llegar a la escuela y contarles a Casiopea y a Nicolás…

No hay comentarios:

Publicar un comentario