No sé si es odio. O si por fin estoy aliviada.
Escribo esto porque quizás estoy harta y porque cobardemente sé, que son pocas las personas que posaran sus ojos en estas letras.
Lo que más quería con toda mi alma, era gritar, gritar lo enojada que estaba con alguien y quizás lo hice, lo desconozco de manera tal que ya no sé ni que esperar.
No voy a esconder nada en este escrito y lo leerá quien tenga que leerlo, hace mucho que no escribo por aqui, así que no creo que sean muchas las personas.
Estaba tan enojada, tan, tan, tan, tan enojada.
Creo que me lo guarde durante mucho, mucho, mucho tiempo.... con el tiempo he aprendido que a veces aunque uno necesite con todas sus fuerzas ser escuchado, no quiere decir que alguien deba detenerse a escucharlo, cada quien decide que quiere escuchar, cada quien decide por quien detener el camino en el que estamos atrapados todos. Quizás por eso me lo calle tanto, tanto, tanto tiempo. Pero por algún motivo siempre te aparecías otra vez, si no era para pedir disculpas, era para hacerme enojar, para hacerme ver la claridad en un sueño, para hacerme reír, para demostrarme lo hipócrita que puede a llegar a ser la gente o incluso para que yo misma me demostrase que las cosas estaban en paz cuando no tuvieran que ver en lo más mínimo contigo.
Ok, quizás el trauma es demasiado para mi y quizás haya quien piense que estoy obsesionada, quien piense que te amo con toda mi alma, quien piense que es tanto mi odio que no podré dejarte ir hasta verte tirado en el piso cubierto en sangre, pero... yo no creo que sea nada de eso.
Pienso que es exagerado hasta cierto punto, pero siento que necesite decirlo tanto tiempo que ya no pude... no importa si nadie me escucha decirlo.
Te escuche una vez, hablando tonterías, es más ni siquiera eras tu él que las vociferaba y quizás ese... es el motivo por el que más enojada estoy. A quien le quede el saco, porque no voy a utilizar nombres.
Vociferando lo que podías, dándole el saco de piedras a otra persona, para que pudiera sacar lo que más dentro tenías y tus culpas sintieran un poquito de paz, es comprensible, ¿sabes? Quizás en tu lugar, yo habría hecho lo mismo, porque de una u otra manera todos necesitamos saber que hay paz y perdón en el mundo y encontrar redención en los ojos de las personas que herimos.
Llevaba una vida de lo más tranquila, porque ya había hablado contigo ¿recuerdas? Ya te había dicho que te perdonaba, no importaba si no me lo pedías... y yo te pedí perdón porque igual no soy perfecta y quizás alguna vez te hice daño y no me fije. Estaba tan en paz conmigo misma, porque ya no necesitaba tus explicaciones, por primera vez en mi vida comprendí que no las necesitaba y no las quería porque como tu dijiste quizás ni siquiera estaba lista para entenderlas y entonces ¿Para que querría saber algo que igual no iba a entender? Tus acciones hablaron solas, ¿sabes? No sé si hoy en día entiendes eso, pero... si no, ya estas consciente y... con tus acciones me basto para entender que igual no ibas a regresar y si en algún momento tu loca cabeza decidía hacerlo, la mía ya no podía aceptarlo.... y con el tiempo también entendí que... el pedacito de tu alma, remanente en la mía de manera eterna, era el último pedacito de ti que para mi valía la pena y con eso tenía.
Empecé a vivir bien y muy tranquila por primera vez en mucho tiempo. Tenía una soltería que valoraba con mi vida, podía hacer lo que yo quisiera cuando quisiera porque quisiera y sin límite de tiempo. Y descubrí que esas cosas bonitas que salen de mi, saldrán solo con quien despierte el impulso, así como lo hiciste tu, una vez y me sentí mas feliz y completa aun... porque entendi que todo lo que hice para ti y contigo fue muy sincero. Cuando volteaba al pasado, cuando alguna anécdota nuestra salía a relucir y hacía reír a todos ya no me dolía.... me daba mucho gusto haber compartido un buen capítulo de mi libro contigo y también todos se dieron cuenta que no eras malo, solo erraste con alguien que no tenía la culpa... pero que a veces errar es bueno, viaje, conocí gente, conocí lugares, cumplí sueños. Fue ahí cuando pensé que ibas a dejar de atormentarme, quizás no tú.... que de ninguna manera, te ibas a aparecer de nuevo.
Y de pronto, te veo sentado intentando explicar cosas, era como si.... pudiera ver todo desde arriba. Me veía sentada, con una sonrisa bien pintada en el rostro, intentando hacer bromas para quitar tensión del ambiente, y a otro individuo parlando lo que tu no podías. ¡No imaginas cuanta gente pensó que fue la mayor estupidez que pude haber hecho! Escucharte, además escuchar lo que no te creo... porque en serio, a la fecha no creo ni una letra de lo que escuche ese día, perdón.... pero creo que las obras de Dav Pilkey son más creíbles que eso.
¿Te cuento algo? No me arrepiento de haberte escuchado, yo nunca me arrepiento de nada, es de esas cosas que me gustan mucho de mi. El problema en realidad es que de ahí comenzaste a aparecer de nuevo, y recuerdo que lo único que quería decirte era lo muy enojada que estaba contigo y quizás también conmigo por no habértelo dicho justo cuando terminaste la última oración, lo enojada que estaba porque te considerabas justo para comprender cuando estaba como para entender y para no entender tus motivos y razones.
Eso, eso fue lo que me desboco, eso fue lo que desboco en mi caos interno, en mis ganas perpetuas de decirte "No juegues, ¿Es neta?" y después.... se calmó otra vez y te apareciste una última vez, en la que pensé que quizás todo esto era una simple señal de que la vida entre tu y yo debe terminar pacifica, amistosa, de manera honesta.
Quizás lo único que en serio quería escuchar de ti eran los verdaderos motivos.
Y me di cuenta, porque en serio, de verdad y lo juro... no puedo ser tu amiga, hay muchos baches del camino que no conoces... que ni te importa conocer, pero que me hacen consciente de que en serio no puedo...
Ojala algún día me cuentes, si no.... supongo que de todas formas esta bien. A veces los libros tienen finales que no nos gustan pero así están escritos, nuestro libro es bizarro, pero ya se escribió y ya estoy harta de borronearle el final.
Tu lo hiciste una vez y pues.... esta bien, una vez más tienes la pluma en tu mano, puedes dejarlo así o hablarlo y decir la verdad.... escuchar lo mucho que me enoja que creas que soy tonta o que lo pensaras... o ya no sé. Y cerrar de una vez por todas esto... no volver a vernos jamás, no volver a hablarnos jamás y si un día la vida nos pone frente a frente en una calle, solo dirigirnos una sonrisa pensar en lo bueno que fue redimirnos... y no hacer nada nunca más. Porque entonces ya no tendré nada que decirte (:
No necesitamos gritos... solo catarsis, las más honesta, pura y estúpida catarsis. Por una vez.... piensa en lo que los demás sentimos cuando tu crees que tienes el control de todo, ¿Si? No llevas el control de las decisiones de todos, no llevas el control de los sentimientos de todos, solo controlas lo que tu sientes, lo que tu dices y lo que tu decides.
No hay más que decir.